Especial Valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación

Con la publicación de la Ley 35/2015, de 22 de septiembre, se ha reformado el TR de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor, aprobado por el Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre, modificando el sistema de valoración de daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación, conocido tradicionalmente como «Baremo».
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Diciembre 2015
978-84-15651-31-4
Wolters Kluwer
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Con la publicación de la Ley 35/2015, de 22 de septiembre, se ha reformado el TR de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor, aprobado por el Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre, modificando el sistema de valoración de daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación, conocido tradicionalmente como «Baremo».

El Baremo, que será aplicable desde el 1 de enero de 2016, es de obligatoria aplicación en el ámbito de la circulación de vehículos a motor, tanto en procesos civiles como penales. También sirve como criterio orientativo a los tribunales para la valoración del daño personal en el ámbito del derecho de daños en general. Se calcula que entre un 15 y un 20% de los asuntos que llegan a los tribunales están relacionados con su aplicación, afectando, por tanto, a la gran mayoría de los abogados ejercientes en nuestro país.

Además de este carácter general, hay que destacar que, más que una reforma, lo que esta Ley hace es establecer un “nuevo Baremo” ya que cambia totalmente el método de cálculo de las indemnizaciones hasta ahora vigente, introduciendo tanto nuevos conceptos como nuevos coeficientes.

Hasta ahora, con el sistema vigente desde 1995, resueltas ya la mayoría de las dudas interpretativas vía jurisprudencial, la labor del profesional consistía e menudo en una mero labor de “cuenta” de cantidades a reclamar. Desde el 1 de enero de 2016 se enfrenta, no ya a un mero problema de cuenta, sino a un sistema de cálculo, de nuevo cuño, con conceptos no identificables en el sistema que ha estado vigente 20 años.

Es claro pues, que el abogado necesitará conocer en profundidad y desde el primer momento este nuevo sistema, que además, afectará a una parte importante de los asuntos que gestiona.

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